La cabra y la viña: una fábula sobre la elección sabia

la cabra y la vina una fabula sobre la eleccion sabia

En un hermoso prado, una cabra curiosa y una hermosa viña se convirtieron en protagonistas de una fábula que nos enseñará sobre la importancia de las decisiones correctas.

Era una soleada mañana cuando una cabra alegre deambulaba por los campos verdes. «¡Mmm, qué delicioso se siente el viento!», exclamó la cabra mientras saltaba entre las flores. De repente, notó un campo lleno de uvas jugosas en una viña cercana. «¡Vaya! Tener un festín de estas uvas sería perfecto», pensó emocionada.

La cabra se acercó y empezó a masticar algunas hojas de la viña. Justo en ese momento, un pajarito se posó en una rama cercana y la llamó. «¿Qué haces, cabra? ¡Ten cuidado! No deberías comer las hojas de la viña.» La cabra respondió con una sonrisa: «Pero estas uvas son tan sabrosas, no puedo resistirme».

El pajarito, preocupado, insistió: «Si continúas así, solo conseguirás arruinar la viña. Estas hojas son su alimento. ¿No sabes que vivir sin integrar lo que te rodea no dura para siempre?» La cabra se rió y replicó: «Soy libre de decidir lo que quiero. Las uvas estarán deliciosas».

Decidida a saciar su hambre, la cabra siguió comiendo y, poco a poco, la viña fue dejando caer sus hojas. «¡Mira! ¡Ahora puedo llegar a las uvas más fácilmente!», dijo la cabra con alegría. Sin embargo, cuanto más comía, más se daba cuenta de que la viña parecía más débil y marchita. «Quizás… quizás me estoy llevando demasiadas hojas», pensó.

Cuando la cabra llegó a las uvas, se dio cuenta de que estaban empezando a caer antes de que pudiera alcanzar la fruta deliciosa. «Oh no, he hecho un gran error», suspiró. De repente, vio al pajarito volar hacia ella con un aire de pena. «Fuiste demasiado codiciosa, querida cabra. Ahora las uvas se están yendo debido a tu avaricia».

La cabra se sintió triste y avergonzada. «No debería haber sido tan egoísta», dijo. «Al no cuidar la viña, he perjudicado mi propia oportunidad de disfrutar de sus frutos». Con la cabeza baja, decidió dejar de comer y cuidar la viña. A partir de ese día, la cabra y el pajarito trabajaron juntos para regar y proteger la viña, esperando que las uvas pudieran volver a crecer.

Moraleja:

Moraleja: La codicia puede llevarte a perder lo que más deseas. A veces, cuidar lo que tienes resulta más satisfactorio que quererlo todo sin pensar.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *